Después de medio año en Colombia voy a salir unos días del país, me temo que para que mis pies, que andan entre la oficina, el piso y los lugares en los que trabajo con la comunidad, puedan juntarse de nuevo con mi cabeza, que hace ya un tiempo que decidió irse a La Habana. Va a ser un viaje corto y en unas fechas en las que Cuba está llena de turistas, todo un contraste con este país en el que uno por el hecho de ser extranjero se siente especial, pero también un primer acercamiento a otra realidad social y cultural.
El país en el que vivo es según los últimos estudios probablemente el cuarto con mayores desigualdades económicas del mundo mientras que Cuba, según WWF, sería el único en el que la relación entre el Índice de Desarrollo Humano (un índice social estadístico que incluye nivel de educación, esperanza de vida al nacer y riqueza per cápita) y la huella ecológica (una medida que indica la relación entre la demanda que se hace de los ecosistemas del planeta y la capacidad de la Tierra de regenerar sus recursos) es óptima. Pero más allá de eso quizá ambos tengan algo en común, en los dos es difícil la libertad de expresión. En el primero es limitada por la presión que ejercen los grupos violentos sobre la ciudadanía, en el segundo es el propio Estado el que fija un pensamiento único oficial.
Sea como sea, sé que va a ser un periplo de contradicciones entre la imagen romántica de la Revolución, esa que llega en mil canciones, la que se vende a los turistas y la realidad de los que viven el día a día en la isla.
Precisamente hoy, y en relación con las reformas económicas que planteaba Raúl Castro en el VI Congreso del PCC, leía este artículo: "Cuando la dignidad ya no alimenta".
Pero Cuba es mucho más que comunismo, por eso el viaje tenía banda sonora desde antes de decidir planificarlo. No es latin jazz, ni son ni salsa... sino esta canción de Javier Ruibal:

2 comentarios:
Que bién visitar Cuba, presiento que en las próximas entradas del Blog, tendrás un montón de fotos nuevas, experiencias e impresiones para compartir.
Un saludo!!
la verdad es que me hubiera gustado hacerlo en tiempo real pero no contaba con que en Cuba el acceso a Internet es tan complicado. Se supone que es libre pero es exageradamente lento y cuesta seis dólares la hora a través de unas tarjetas que solo sirven para el lugar exacto en que las compres. Pero sí, en los huecos que me vaya dejando el trabajo iré subiendo fotos, experiencias e impresiones. El viaje desde luego ha ido tan bien como esperaba.
Un abrazo!
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